El Dolor Pélvico Crónico (DPC) se define como un dolor localizado en la pelvis que puede ser cíclico o no, con una duración igual o superior a 3 meses. Es una condición compleja que a menudo se asocia con discapacidad, angustia y consecuencias negativas en la esfera cognitiva, sexual, emocional y económica de la paciente. Se estima que afecta a casi el 25% de las mujeres a nivel mundial.
Para mejorar el abordaje de estos pacientes la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) y la Sociedad Internacional de Dolor Pélvico (IPPS) han desarrollado una declaración de consenso que evalúa los desafíos en la atención del DPC y presenta un plan de actuación para gestionarlos. El primer paso ha consistido en desarrollar el sistema de clasificación FIGO-IPPS “R U MOVVING SOMe” que estandariza la evaluación y el manejo del DPC en mujeres.
El Sistema «R U MOVVING SOMe»: comprendiendo las causas
Dada la naturaleza multifactorial del dolor, este nuevo sistema organiza las causas en 12 categorías para facilitar el diagnóstico y tratamiento:
- R – Reproductivas (Reproductive): incluye condiciones como la endometriosis, adenomiosis, quistes ováricos y dismenorrea.
- U – Urinarias (Urinary): principalmente incluye el síndrome de vejiga dolorosa (antiguamente cistitis intersticial) y las obstrucciones uretrales.
- M – Musculoesqueléticas (Musculoskeletal): disfunciones de los músculos, huesos y tejidos conectivos, como puntos gatillo, coccigodinia o exceso de tono en la musculatura del suelo pélvico
- O – Otras (Other): causas no clasificadas en otros grupos, como adherencias o hernias.
- V – Vulvovaginales (Vulvovaginal): en este grupo encontramos vulvodinia, vestibulodonia y vaginismo.
- V – Vasculares (Vascular): como el síndrome de congestión pélvica o insuficiencia vascular pélvica.
- I – Idiopáticas (Idiopathic): casos donde no se identifica un origen claro tras una evaluación exhaustiva.
- N – Neurológicas (Neurologic): neuralgia del pudendo u otras neuropatías pélvicas.
- G – Gastrointestinales (Gastrointestinal): síndrome de intestino irritable (SII), intolerancias alimenticias o enfermedades inflamatorias intestinales.
- S – Sensibilización (Sensitization): esta categoría hace referencia a los procesos de sensibilización, que ocurren cuando el sistema nervioso se vuelve demasiado sensible y puede perpetuar el dolor pese a haber desparecido la lesión en el tejido o bien sentir como doloroso un estímulo que no debería serlo.
- O – Condiciones de Dolor Solapadas (Overlapping): se utiliza cuando la paciente presenta dos o más condiciones de dolor a la vez como fibromialgia, migrañas o fatiga crónica que coexisten con el dolor pélvico.
- Me – Salud Mental (Mental Health): incluye condiciones psicológicas que influyen en la experiencia del dolor como ansiedad, depresión o traumas.
Abordaje desde la Fisioterapia de Suelo Pélvico
El éxito en el tratamiento del Dolor Pélvico Crónico (DPC) reside en no tratar solo el síntoma, sino en abordar los diferentes sistemas implicados.
- Tratamiento muscular de abdomen y suelo pélvico
El dolor persistente a menudo genera una respuesta de protección en la musculatura.
- Identificamos y tratamos el exceso de tono, donde los músculos pierden su capacidad de relajación y permanecen en un estado de contracción constante.
- Trabajamos sobre el tejido conectivo que envuelve los músculos para devolver la elasticidad miofascial a la zona lumbo-pélvica.
- Movilización Visceral
- La movilización visceral busca liberar restricciones y mejorar la movilidad de los órganos pélvicos, favoreciendo una correcta función reproductiva, urinaria y digestiva.
- Radiofrecuencia
La tecnología de radiofrecuencia (INDIBA®) es una herramienta fundamental que nos ayuda a:
- Mejorar la vascularización y el trofismo de los tejidos oxigenándolos desde el interior.
- Reducir la inflamación en casos de endometriosis o congestión vascular
- Acelerar la recuperación de los tejidos dañados por cicatrices o procesos inflamatorios crónicos.
- Ejercicio específico
- Ejercicios de suelo pélvico: en el DPC necesitamos aprender tanto a contraer como a relajar de manera correcta.
- Ejercicios descongestivos: hipopresivos o posturas de inversión que ayudan a mejorar el retorno venoso y linfático, aliviando la sensación de pesadez pélvica.
- Educación en dolor
- Explicar cómo funciona el dolor ayuda a disminuir la amenaza percibida por el cerebro.
- La educación es el primer paso para re-programar el sistema de alarma del cuerpo y reducir la intensidad de los síntomas a largo plazo.
Comprender las causas del dolor es el primer paso para recuperar el control de tu cuerpo y, con ello, tu calidad de vida. Tras realizar una valoración exhaustiva para recopilar toda la información podremos diseñar el plan de tratamiento que necesitas y empezar a trabajar para recuperar el bienestar.
Referencias
Para más información, visítanos en Clínica Sanalia en Avd. Retamas 16, Alcorcón, o contáctanos a través de:
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